FAMILIAS: padres e hijos solidarios. Limpiar La Costa.
Más de 70 bolsas de residuos se llenaron la semana última cuando voluntarios de varias ONG y vecinos se acercaron para participar en la recolección en el Refugio Natural Ribera Norte; eran de tamaño industrial y, pasadas las 18, cuando finalizó la jornada esperaban en la puerta del refugio que algún camión pasara a retirarlas.
La jornada de limpieza de la costa, que se realiza una vez al año y tiene como fin recolectar todos los residuos que arrastra el río, contó con la participación de más de 85 personas, entre voluntarios y vecinos.
Willy Byrant, uno de los guarda- parques municipales, que desde hace 12 años trabaja en el refugio, explicó que uno de los problemas que
más afectan la reserva se produce porque el 80 por ciento de la basura que la gente tira en la ciudad es la que llega a la costa cada vez que sube el río e inunda el refugio. Las bolsitas, los envases plásticos, el telgopor y otros desperdicios, que no son biodegradables, llegan desde los desagües pluviales de las calles y cuando entran en la reserva quedan atrapados en la vegetación.
El refugio natural, lugar en el que hoy continuará la jornada de limpieza con grupos de scouts, es un espacio de 12 hectáreas en el que existen unas 200 especies de fauna, y el 87 por ciento de la flora existente es nativa. Por esos bosques secos, matorrales y por la costa del río pequeños grupos de seis o siete personas, acompañados por un voluntario del lugar, recorrieron a pie la zona, con guantes y bolsas, para recolectar la basura.
“Hemos encontrado una cartera, una heladera, botellas y también muchos papeles de golosinas”, comentaron Gabriel y Chantal mientras seguían con la recolección en uno de los bosques de la reserva, y agregaron que todo lo que llega a la costa describe la sociedad de consumo que existe hoy.
Los voluntarios y guardaparques iban y venían con las carretillas repletas de bolsas por las sendas peatonales de la reserva; algunos, los que se animaban a retirar la basura de lugares más pantanosos, iban más embarrados que otros. “Arqueológicamente, no encontramos nada de valor. Todo lo que hallamos representa el gran consumo de hoy”, contaron Patricio Ezcurra, Inés del Pino y Silvia Bunge, miembros de la Asociación San
SU HISTORIA
. Desde 1976, el lugar comenzó a ser el atractivo de grupos escolares y público en general. Mediante un convenio con la Fundación Vida Silvestre Argentina,la Municipalidad de San Isidro lo declaró Reserva Natural a perpetuidad por la ordenanza Nº 5791/82, y se convirtió en la primera reserva natural municipal del país. En 1987 abrió sus puertas al público, con la vigilancia a cargo de guardaparques de Coordinación Ecológica Area Metropolitana Sociedad del Estado (Ceamse). Ubicación: Camino de la Ribera al 400, entre López y Planes y Almafuerte (altura Avenida del Libertador al 15.400), Acassuso. Informes: 4747-6179; aribera Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla . Horarios: sólo cierra por lluvia y sudestada. En verano, de 9 a 19. Visitas guiadas, a las 17. En invierno, de 9 a 18. Visitas guiadas los fines de semana, a las 16. Entrada libre y gratuita. Isidro Sustentable, cuando se disponían a regresar con lo recolectado a cuestas.
“Organizamos la jornada cuando está por llegar la primavera, porque queremos impactar lo menos posible en el ambiente”, expresó Byrant, mientras señalaba un sector en el que los árboles obligadamente se disfrazan de fantasmas, por la gran cantidad de nylon que cuelga de las ramas.
“Muchos estudiantes llegan aquí para poder investigar y analizar la flora y fauna del lugar, pero se encuentran con la basura y en vez de investigar tienen que ponerse a hacer un trabajo que no deberían realizar, el de limpieza”, dijo Byrant.
Colaboraron en la jornada la Asociación Ribera Norte, Cliba, Coca Cola, Supermercados Disco, Fundación Hábitat y Desarrollo, la Municipalidad de San Isidro, Ceamse, Club Náutico Las Barrancas, Asociación Recrear, Fundación Residuca, Santo Domingo Sano (grupo scout), las escuelas medias Nº 35 de San Isidro y Madre Rafaela, pasantes de Residuca, grupo de voluntarios Nueva Acrópolis y la Asociación San Isidro Sustentable.
La vicepresidenta de la Asociación
GRUPO 44
Ribera Norte, Manuela Moreira, explicó que lo que se intentó con la jornada, además de limpiar la reserva, fue involucrar a la comunidad. “Queremos que la gente se eduque, que conozca y aprenda lo que produce la basura que se tira a la calle.”
“Lo fundamental es la educación, y que a los chicos se les enseñe desde pequeños”, dijeron Alberto y Beba Peuckert, vecinos de Olivos, en su primera visita a la reserva. Sorprendidos, contaron que encontraron un par de ojotas, pintura sintética y hasta una bolita de un árbol de Navidad.
Gabriela Oprandi
Diario La Nación - Zona Norte - 08/09/2007







