Un desfile que le puso calor a la helada mañana de Buenos Aires
Pablo Novillo
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Habrá hecho tanto frío el 9 de julio de 1816? Tarea para los historiadores. Lo seguro es que ayer la ola polar que invadió Buenos Aires -horas antes de que empezara a nevar- fue protagonista estelar de los festejos por el día patrio, que sin embargo, y estoicamente, volvieron a engalanar la Avenida de Mayo. Por sexto año consecutivo, la Asociación de Amigos de la Avenida organizó su desfile cívico-militar para celebrar el Día de la Independencia. Firmes por el patriotismo y la helada, unas mil personas participaron de la fiesta.
A las 9.30, en la plaza Lorea de Avenida de Mayo y Luis Sáenz Peña, los participantes del desfile buscaban alivio en las calorías del chocolate con churros para templar el ánimo. Es que los 4 grados de temperatura eran un desafío para el cuerpo. Acaso por eso, para ir aflojando los músculos, una decena de bombistas, la mayoría llegados de Santiago del Estero, tocaron y bailaron un par de chacareras sobre el asfalto.
A pocos metros se acomodaban en fila los cerca de 50 integrantes del grupo folclórico Sol Argentino, de Merlo. "Tenemos entre 3 y 27 años, tocamos el bombo y bailamos malambo. Tuvimos que madrugar, pero nos gusta venir", contó su directora, María Elena Carabajal. Con el gesto recio acorde a su ropa de gaucho, Gabriel Coronel, de 7 años, contó: "Me divierte tocar el bombo. Me gusta desfilar para que me vean tocando". Cerca, la paisanita Agostina Acosta (5), agregaba: "Toco el bombo hace tres años. Me encanta la chacarera".
El desfile, el único cívico-militar que se realiza en Buenos Aires, convocó el año pasado a unas 4.000 personas. Pero esta vez, entre el frío y el fin de semana largo conspiraron contra una mayor asistencia.
Eso sí: como en toda la Ciudad, había turistas. Con la cámara de fotos en la mano y el asombro en su cara, Monya Du Toit, una sudafricana de 21 años recién llegada a Buenos Aires, no entendía semejante despliegue: "¿Qué van a hacer?, ¿van a marchar? Nice! En mi país esto no es común. ¿Cómo se llama ese instrumento?, ¿cómo?, ¿bombou?".
El acto formal comenzó a las 10. Integrantes de grupos de boy scouts -movimiento internacional que este año celebra su primer siglo- llevaron una bandera hasta el mástil de la plaza. Tras la bendición del sacerdote Francisco Baigorria, párroco de la Iglesia de San Ignacio, y del izamiento llegó el momento del himno y los discursos de directivos de los Amigos de la Avenida y de Dante Camaño, diputado nacional y presidente de la Asociación de Patrocinadores del Turismo, Hotelería y Gastronomía.
Luego, la gente se corrió unos 200 metros hasta el palco armado a las puertas del palacio Barolo. Allí comenzó el desfile. Con la música de fondo de la banda del Regimiento Patricios, pasaron soldados de los regimientos de Granaderos, 1º de Artillería y reservistas. Les siguieron alumnos abanderados de las escuelas Normal Nº 3 Rivadavia, Lenguas Vivas, Nº 9 Sarmiento, Escuela Cangallo y otras.
Después pasaron los jóvenes de una decena de agrupaciones scouts (Caacupé, Teresa de Calcuta, Niño Jesús, Santísima Trinidad, San Francisco Javier, Sani Miguel del Monte y otras); y tras ellos un centenar de bombistas, que ofrecieron a puro ritmo un adelanto de la Quinta Marcha de los Bombos, que se realizará el sábado 21 en Santiago del Estero.
Luego desfilaron unos diez jeeps y camiones, en perfecto estado, de integrantes de la Asociación Argentina de Coleccionistas de Vehículos Militares. El último número fue el clásico Pericón, a cargo de unos 50 bailarines del Instituto de Arte Folclórico "Juan de los Santos Amores".
http://www.clarin.com/diario/2007/07/10/laciudad/h-04201.htm




