El desfile cívico congregó a miles de personas en la tarde de ayer
Un conmovedor homenaje al campo
Este año las maquinarias agrícolas volvieron a ser las reinas absolutas de esta tradicional propuesta que, una vez más, convocó a una verdadera multitud en el predio permanente de la Fiesta Provincial del Trigo
Con las maquinarias agrícolas y las carrozas alegóricas como principales protagonistas, el desfile de ayer por la tarde no sólo engalanó la jornada de cierre de la 39ª edición de la Fiesta Provincial del Trigo sino que, por otra parte, constituyó un verdadero homenaje al campo y a su gente, a aquellos hombres y mujeres que llegaron a nuestra patria chica desde diversos rincones del mundo con una meta común: trabajar la tierra con esperanza y entusiasmo de cara al porvenir.
Pasadas las 17, y tras los discursos y homenajes que tuvieron lugar en el palco oficial -con el impecable acompañamiento de la Banda de Música de la ciudad de Punta Alta- dio comienzo el desfile cívico de maquinarias, postulantes a reina, agrupaciones tradicionalistas, carrozas alegóricas e instituciones en el renovadísimo predio permanente de la más tradicional de nuestras fiestas.
Este año, y como siempre, los tresarroyenses acudieron en multitud a la propuesta y acompañaron con asombro y admiración el paso de hombres, bestias y máquinas.
Reinas absolutas de este desfile -y en concordancia con las distintas innovaciones que han tenido lugar este año que, en general, han sido muy bien recibidas por la gente- las maquinarias agrícolas de última generación se llevaron todos los aplausos y toda la admiración.
Lo mismo sucedió con la decena de carrozas alegóricas presentes en esta ocasión, en su totalidad una sobrada muestra del esfuerzo y la dedicación de las instituciones que representaron, y en su totalidad verdaderos homenajes al trabajo del hombre de campo como así también a la Tierra misma, esa Madre bondadosa de cuyo vientre nace el trigo, gracias también de la labor humana.
Sucesivamente, e intercaladas con los máximos exponentes de la tecnología de punta -cosechadoras, fumigadores, sembradoras- desfilaron las carrozas de la Comisión de ex alumnos de la Escuela Rural Nº 13 (con el lema "Si apoyamos al campo, Tres Arroyos crece"; "Tierra Madre", creación del Centro Folclórico El Hornero de Adolfo Gonzales Chaves, con su director, Horacio Gándara, a la cabeza; el representativo "Homenaje al hombre de campo" del Grupo Scout Tomás Santa Colomma de nuestra ciudad, cuyos integrantes entregaron bollos de pan al público; la significativa "Cosechando amor, pan y esperanza" de la Escuela de Patín del Club Municipal de Tres Arroyos; el entrañable "Patio tradicional" de la Comisión de Damas del Barrio Ruta 3 Sur, con sus pequeños gauchos y "chinitas"; la espléndida maqueta de la Comparsa Aracajú, denominada "Corte y trilla del trigo en la era del vapor" y ambientada en 1915; "La chata", de la Federación Tierra y Vivienda; la original "Transfiguración del trigo" de la Academia de Danzas Arabes Hayat, que aunó en una sola carroza a criollos y egipcias; la del Club Atlético Colegiales y la sorprendente "Cultivando la esperanza" de la colectividad holandesa de nuestro medio.
Como cada año, por supuesto, la belleza también hizo su paso por el tradicional desfile representada por la Reina Provincial del Trigo saliente, Verónica Acosta (acompañada en la clásica carroza por Miss Espiguita, Azul Ríos, y sus princesas), soberanas invitadas y las 18 postulantes al reinado de esta 39ª edición de la celebración triguera, que este año -y en otra innovación de los organizadores- fueron agrupadas en dos carrozas, iniciativa que -sumada a otras- agilizó el desarrollo del desfile.
Los "fierros" también tuvieron la oportunidad de lucirse: autos antiguos, de carrera y los cada vez más numerosos "fititos" del Fiat 600 Club también aportaron su cuota de color y heterogeneidad a la fiesta de la tarde de ayer. Y los Bomberos Voluntarios de nuestra ciudad hicieron alarde de su impecable y cada vez más completa flota de vehículos.
Las agrupaciones tradicionalistas, por supuesto, no podían faltar. Y es que en Tres Arroyos las hay muchas y muy buenas; cada año abren y cierran el desfile y lo cierto es que es un verdadero placer -y un orgullo también, por que no- admirar el paso de jinetes, carruajes y caballos ataviados con las mejores galas gauchescas recordándonos, en suma, nuestras propias raíces. El Candil, Danzas y Espuelas, la Agrupación Tradicionalista Sociedad Rural, la Agrupación Gauchos de la Virgen de Luján y El Lazo, entre otras, cautivaron tanto a chicos como a grandes y fueron una vez más el broche de oro de esta fiesta que sigue aunando a los tresarroyenses edición tras edición.




