Una multitud se dio cita en los Fogones de Bernal
Los 14 stands apenas si pudieron alimentar a los miles de personas que acudieron en la noche del sábado para disfrutar de los espectáculos. Este año, se notó marcadamente la escasez de recursos económicos y creativos en los fogones.
Evidentemente, la falta de participación de las escuelas por un lado, y el abandono del reglamento de los fogones, influyó para que las instituciones que participaran esta vez, lo hagan con mayor austeridad de recursos, tanto económicos como creativos. Contra la casi treintena de stands que supo haber en los años dorados de los Fogones, en esta ocasión participaron escasas 14 instituciones: el Santuario Nuestra Señora de la Guardia (el mejor desde la escenografía y puesta); Bernal Joven del Oratorio de la Casa Salesiana; las Exploradoras de María Auxiliadora; el Colegio Nuestra Señora de la Guardia y Exploradores de Don Bosco; el Jardín de Infantes San Cayetano; el Grupo Scout Hermes Grasso; la Capilla San José; la Asociación Civil Ballet Quilmes; el Grupo Scout Almirante Brown y el Grupo Scout Coronel Pringles; Mundo Interior Cultural Católica; Handball Polideportivo Quilmes; Ateneo Don Bosco Rugby; Centro Tradicionalista El Rodeo; y Centro Tradicionalista Cruz del Sur. También fue notoria la escasez de espectáculos, ya que faltaron los números infantiles que las escuelas suelen aportar frescura, candidez y público a los fogones.
EL FOLCLORE
Más allá de esto, pulularon como siempre los vendedores ambulantes (hicieron nuevamente furor los que venden juguetes lumínicos de colores), y los carritos pochocleros, con sus manzanitas acarameladas y algodones de azúcar rosa. No se vendió ni una gota de alcohol, sólo gaseosas. No hubo incidentes de ninguna clase, y una vez más, los Fogones se caracterizaron por ser una fiesta familiar y para el disfrute con total seguridad.
Por la poca cantidad de stands, las colas para comprar comida y bebida eran interminables. Lo primero que se terminó, fue el locro, ya que sólo dos o tres fogones ofrecieron esta delicia tradicional . Lo segundo que se acabó, fue el sándwich de bondiola. Incluso antes de las 22, hubo un stand que hasta se quedó sin choripanes, vendiendo solamente hamburguesas.
La murga puso nuevamente este año ritmo y alegría a la noche bernalense, y durante más de una hora llamó la atención a puro salto, cabriola, bombo y platillo. Un espectáculo ver cómo los percusionistas se coordinaban en los distintos momentos de la murga. Una mesa de la Escuela Municipal de Ajedrez ofrecía a los paseantes el desafío de una partida del juego-ciencia, al tiempo que invitaba a participar a partir de octubre de enseñanza gratuita para chicos de 5 a 18 años. No faltaron los Bomberos Voluntarios de Bernal, la Cruz Roja Filial Quilmes, y la policía de la Comisaría Segunda, que dieron el marco de seguridad a la tradicional noche de Fogones en Bernal.
Fecha de publicación:
- 15/09/2008 Sección Actualidad
http://www.perspectivasur.com/noticias/10490.htm




