
“Los viejos amores que no están,
la ilusión de los que perdieron,
todas las promesas que se van,
y los que en cualquier guerra se cayeron.
Todo está guardado en la memoria,
sueño de la vida y de la historia.”
la ilusión de los que perdieron,
todas las promesas que se van,
y los que en cualquier guerra se cayeron.
Todo está guardado en la memoria,
sueño de la vida y de la historia.”
La memoria. León Gieco
El lado humanode la guerraEn las películas bélicas solemos ver escenas en las que los protagonistas pronuncian frases heroicas en medio de las batallas, militares de uniformes llamativos manejan armas de última tecnología, banderas y estandartes flamean ante severas formaciones en ceremonias de entrega de condecoraciones o prolijos funerales.
En las guerras de las películas conocemos a los combatientes de forma íntima: allí tienen nombre, rostro, historias, afectos y sueños. Pero en la guerra no suele ser así.
En los textos de historia encontramos las motivaciones económicas y geopolíticas de las contiendas. Los historiadores describen los hechos de forma cronológica. Por ellos conocemos los nombres de quienes tomaban las decisiones y las circunstancias en las que lo hicieron, los escenarios de las batallas, los resultados y los números de las bajas y heridos.
Pero la guerra es mucho más que eso.
Es necesario ponerle un rostro humano a la guerra, para que no nos dejemos fascinar por toques de clarín y ordenes de cargas, porque sobre todo eso flota la muerte, las mutilaciones, las familias destruidas, las vidas marcadas para siempre por el horror, las imágenes que se renuevan una y otra vez en pesadillas, el miedo, la marginación…
También es preciso darle a ese rostro humano de la guerra una historia de vida y un nombre. Ese nombre que le es negado hasta en las tumbas. La mayoría de cuerpos que descansan en el cementerio argentino en Darwin no están identificados. Las tumbas sólo exhiben una placa puesta por los británicos que dice: “Soldado argentino sólo conocido por Dios”·
La gesta de Malvinas, más allá del hecho histórico, tiene su lado humano y esta fecha lo recuerda. Es el día que homenajeamos a los civiles, militares y soldados conscriptos que participaron efectivamente de la guerra en Malvinas, aquellos que regresaron y a los héroes que dejaron su vida en la turba malvinense o descansan en el Atlántico sur.
Este día también nos brinda una oportunidad especial para que, de cara a las atrocidades de la guerra, eduquemos para la paz y la convivencia pacífica entre las personas, y revaloricemos el diálogo para la resolución de los conflictos por sobre la violencia armada.
Causa justa, guerra injusta
Los argentinos sabemos de nuestros legítimos derechos sobre la soberanía de las islas Malvinas, Georgias, Sandwich e Islas del Atlántico Sur, por eso hemos reclamado y seguimos reclamando en distintos foros internacionales como la Organización de los Estado Americanos y las Naciones Unidas.
La terrible dictadura militar que gobernó nuestro país entre 1976 y 1983, utilizó una causa justa como la de Malvinas, con la intención de sacar un provecho político, revertir la decadencia en la que estaba sumida y lograr una legitimación que nunca tuvo.
Aunque las causas sean justas , como en el caso de Malvinas, las guerras nunca lo son. Las guerras siempre son un fracaso de la humanidad, no tienen ningún aspecto positivo y nada las justifica. Entonces: ¿Con que fines se hace una guerra y a quién beneficia? ¿Por qué hay guerras? Estas preguntas pueden ser motivo de reflexión con nuestos jóvenes.
La guerra del Atlántico Sur no fue la excepción. Fue además una aventura torpe e improvisada, plagada de errores políticos, diplomáticos y militares , producto de la dictadura más cruel y sangrienta que padeció nuestro país.
Mucho más que chicos de la guerra
Sin embargo la ilegitimidad del gobierno dictatorial argentino y sus terribles errores y horrores, no logran empañar el desempeño de los combatientes argentinos en Malvinas .
La resistencia heroica en la defensa de Puerto Argentino, realizada por fuerzas integradas en su mayoría por jóvenes que cumplían con el servicio militar obligatorio, con una instrucción militar mínima, mal equipados, mal alimentados y soportando por semanas condiciones climáticas extremas.
O las acciones de los pilotos argentinos quienes demostrando un grado superlativo de profesionalismo, volaron misiones por sobre la poderosa flota inglesa, al límite de su capacidad de combustible y en aviones obsoletos, son solo algunos pocos ejemplos de acciones llevadas a cabo por nuestros compatriotas.
Las circunstancias adversas, realzan el accionar de quienes, superando estas desventajas, se enfrentaron a una de las fuerzas armadas más poderosas del mundo y sus aliados, en defensa de la soberanía territorial argentina.
La guerra después de la guerra
La derrota en la Guerra del Atlántico Sur aceleró la caída del gobierno militar y la vuelta a la democracia.
El regreso de las tropas argentinas se hizo en silencio, casi a escondidas. Se les indicó que no debían hablar, se les dijo que el mejor homenaje a sus compañeros caídos era el silencio y se los sepultó en el olvido.
La ciudadanía ocupada en el mundial de fútbol de España deseaba olvidar rápidamente la derrota. Los excombatientes fueron olvidados, primero por las autoridades militares, luego por las políticas.
La guerra de Malvinas duró 74 días. El día que terminó esa guerra, comenzó para los excombatientes otra lucha que ya lleva 25 años.
Los excombatientes no recibieron ningún tipo de asistencia para las secuelas físicas y emocionales de una guerra. Hoy se sabe que estas secuelas conforman el denominado síndrome de stress pos-traumático, que trae aparejado severas dificultades para una vida plena.
Para conseguir trabajo muchos debieron esconder su condición de excombatientes, pues eran rechazados.
Fue la lucha de los excombatientes, especialmente los ex soldados conscriptos quienes lograron, con no poco esfuerzo, algunas medidas favorables como la pensión nacional y a través de ella la obra social del PAMI.
Por eso, este día también es una ocasión para reconocer la lucha de ciudadanos que habiendo superado el hambre, el frío, el miedo y el horror de la guerra, en cumplimiento del mandato de defensa de la patria, debieron continuar luchando para que le sean reconocidos sus legítimos derechos, esto también representa un testimonio valioso para nuestros alumnos.
Aun así la situación de la mayoría de nuestros excombatientes dista mucho de ser la que se merecen, ignorados tanto por una sociedad indiferente como por las autoridades, un número elevado de excombatientes viven en condiciones que han llevado a muchos de ellos al suicidio. La guerra y la indiferencia de muchos siguió cobrando vidas.
Si bien es necesario hacer memoria y aprender de nuestra historia reciente es imprescindible huir de los rótulos y las frases hechas. Por eso es importante que nuestros jóvenes sepan que los verdaderos héroes quedaron para siempre en las islas o en el mar que las circunda. Quienes regresaron son hombres, simplemente hombres. A todos ellos homenajeamos hoy.
Héctor Carrer
Algunas actividades propuestas
“Iluminados por el fuego”
Esta película basada en el libro de un excombatiente, es un duro alegato contra la guerra. Muestra no solo la situación que vivieron algunos excombatientes en las islas, sino también su situación actual.
Ideal para adentrarse en la problemática de los excombatientes e incentivar un debate en clase.
Contactarse con un Centro de excombatientes.
Es preciso saber que no existe una sola versión de la guerra, cada protagonista ha vivido situaciones similares y diferentes. Cada uno lo ve y recuerda de diversas maneras. Contactándonos con un centro de excombatientes tendremos la oportunidad de escuchar los testimonios de boca de sus protagonistas. Además muchos centros poseen material histórico y charlas preparadas.
Música de la época
Escuchar y analizar las letras de los temas musicales de la época de la guerra que hacen alusión a la misma.
Analizar la siguiente poesía de Jorge Luis Borges
Juan López y John Ward
Les tocó en suerte una época extraña.
El planeta había sido parcelado en distintos países, cada uno provisto de lealtades, de queridas memorias, de un pasado sin duda heroico, de derechos, de agravios, de una mitología peculiar, de próceres de bronce, de aniversarios, de demagogos y de símbolos. Esa división, cara a los cartógrafos, auspiciaba las guerras.
López había nacido en la ciudad junto al río inmóvil; Ward, en las afueras de la ciudad por la que caminó Father Brown. Había estudiado castellano para leer el Quijote.
El otro profesaba el amor de Conrad, que le había sido revelado en una aula de la calle Viamonte.
Hubieran sido amigos, pero se vieron una sola vez cara a cara, en unas islas demasiado famosas, y cada uno de los dos fue Caín, y cada uno, Abel.
Los enterraron juntos. La nieve y la corrupción los conocen.
El hecho que refiero pasó en un tiempo que no podemos entender.
Jorge Luis Borges, 1985
Páginas web en las que podemos seguir informándonos:
http://www.viajemal vinas.com. ar/
http://www.bcnbib gov.ar/historia/ malvinas/ malvin.htm
http://www.me. gov.ar/efeme/ 2deabril/
http://www.cecim. org.ar
http://primahost3. prima.com. ar/faa/conflicto /index_conflicto .html
I.M. Juan Manuel Salvado
Dtor. Nac. de Comunicaciones Institucionales
Scouts de Argentina Asociación Civil
2009: "El mayor ayuda y protege al menor"







