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Rosh Hashaná

Nuestros deseos para Rosh Hashaná
¡SHANA TOVA!

SHANATOVADe acuerdo con la Tradición Hebrea, hoy comienza la celebración de Rosh Hashaná, “el año nuevo judío”, tal como se lo conoce popularmente.

Por eso consideramos apropiado, tal la costumbre y los buenos modos, escribir deseos para todos nosotros. Por eso te deseamos... nos deseamos...
Que tus días no transcurran, uno a uno, semi aburridos, mañana-tarde-noche, descoloridos e intrascendentes, esperando el fin de semana o las vacaciones.

Que no te cueste levantarte de la cama para comenzar un día de los tuyos.

Que te cueste entrar en la cama, porque te cuesta interrumpir lo que gustoso estás haciendo, y para lo cual el tiempo no te alcanza.

Que tengas motivos para reírte de verdad, con toda la boca y todo el cuerpo, inclinado hacia adelante y con lágrimas en los ojos.

Que no tomes tan en serio a tu persona. Nadie fue ni será tan importante como para dedicarle más de un minuto por día.

Que alguien valore tu existencia, además de tus hijos y tus padres. Y con suerte tu esposa, tu marido o tu pareja.

Que alguien te necesite, que seas imprescindible y necesario para cualquiera.

Que tengas tiempo diario para estudiar Sabiduría, porque es una lástima tomarse en serio el cuento del dinero, cuando sólo en un segundo, un accidente de tráfico o un infarto te sacan del juego.

Que te dejes de quejar de “la situación” y de “los políticos”, porque la verdad es que ya nos tienes harto a todos. Ni ayudas, ni haces nada, ni te involucras, y luego votas y te sigues quejando. ¡Basta!

Que vivas de tal modo que alguien, en cuarenta años, recuerde más que el aniversario de tu muerte.

Que jamás te olvides de dónde vienes, quiénes fueron tus primeros maestros, quiénes te guiaron cuando te movías como un ciego en la oscuridad. El que se olvida de sus orígenes o los niega, vive bajo la lápida de su propio ego.

Que decidas finalmente si este mundo fue creado por Dios o por una explosión de gases o por lo que sea. Pero no te quedes indeciso, transformando tu cobardía intelectual en una teoría que no te compromete a mover un dedo.

Que alguien te quiera de verdad. No que le guste tu compañía. Que alguien se derrita por vos. Que te bese con pasión, que te extrañe hasta el dolor, que te escriba poemas, que cuente los minutos para verte. El cuentito de “que el amor, con el paso del tiempo se transforma en otra cosa” ya no se lo cree ni Papá Noel.

Que ante la primera dificultad no decidas cambiar de rumbo, porque tal vez el problema está en tu persona, y lo llevarás contigo a todas partes.

Que prefieras tener un amigo para tomar un café y abrir vuestros corazones mutuamente, antes que 5000 “amigos” en Facebook.

Que elijas cada día cómo lo quieres vivir, en lugar de vivir como un esclavo de tus decisiones del pasado. Eres libre, lo demás es pura imaginación.

Que no dejes de decirle cuánto los quieres a tus seres queridos. No pienses que “ellos ya lo saben”. Decir que amamos y queremos, y escucharlo explícitamente, es de las medicinas más antiguas de la humanidad.

Que aprendas a valorar y a ver los dos metros en los que vives, tu patio, tu vereda, y tu balcón, tanto como a Paris, Roma, o Venecia. Ningún lugar vale más que otro aunque lo digan las guías de turismo.

Que no te olvides de cantar, aunque tengas mala voz y desafines. Y de silbar, aunque nunca te haya salido perfecto.

Que jamás demos por obvia nuestra buena salud, porque cuando nos falte, sólo podremos comentarlos con los médicos y las enfermeras.

Que nunca, pero nunca, pero nunca, te olvides que, con suerte, te quedan algunos años de vida. Y que la muerte también nos tocará a cada uno de nosotros y no solamente a los demás. Si observas bien, en el horizonte de la vida, ya se ve tu final. Por eso, no desaproveches ni un segundo.

Que no juzgues a nadie, porque no eres nadie para juzgar a otro. Juzgas desde tu soberbia, y la soberbia es un cáncer espiritual. Dedica esa energía en mejorar tu persona imperfecta y vulgar.

Y que seas lo suficientemente honesto para aceptar que algunos de estos deseos te vienen muy bien también a ti.

Y a mí.

Y que D-os nos proteja a todos y que seamos inscritos en el Libro de la Vida Significativa.

Equipo Nacional Judío

Modificado por última vez en Lunes, 14 Septiembre 2015 14:15
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