Declaración del Milenio y Objetivos de Desarrollo del Milenio

En septiembre de 2000, 189 Estados miembros de las Naciones Unidas adoptaron la Declaración del Milenio de las Naciones Unidas:

“No escatimaremos esfuerzos para liberar a nuestros semejantes, hombres, mujeres y niños, de las condiciones abyectas y deshumanizadoras de la pobreza extrema, a la que en la actualidad están sometidos más de 1,000 millones de seres humanos…
Creemos que la tarea fundamental a que nos enfrentamos hoy es conseguir que la mundialización se convierta en una fuerza positiva para todos los habitantes del mundo… si bien ofrece grandes posibilidades, en la actualidad sus beneficios se distribuyen de forma muy desigual…”

La Declaración del Milenio se refiere a valores universales que son también parte del Movimiento Scout: libertad, tolerancia, igualdad, solidaridad, respeto a la naturaleza, responsabilidad compartida.

Los Objetivos de Desarrollo del Milenio para argentina

Estos compromisos de gran alcance generados en la Declaracion del Milenio dieron origen a los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODMs); los cuales son promovidos junto con Plataformas Nacionales e Internacionales de la Sociedad Civil, ONGs y Entidades Gubernamentales, entre otros. Argentina adopta los ODMs realizando modificaciones de acuerdo a sus problematicas. Estos son:

 

Tres areas prioritarias – Educación para la paz, ambiente, desarrollo

La Declaración del Milenio y el Reconocimiento Scouts del Mundo identifica tres retos fundamentales para el futuro del mundo:

  • Paz, seguridad y desarme;
  • Desarrollo y erradicación de la pobreza;
  • Proteger nuestro medioambiente.

Educación Ambiental

A través de la educación y acción ambiental, el Movimiento Scout puede hacer verdaderamente una diferencia.

Los jóvenes adultos que hayan obtenido el Reconocimiento Scouts del Mundo serán protectores del medioambiente. Se esforzarán por revelar a otros los esplendores de la naturaleza y la dimensión espiritual que contiene. Tomarán acción en sus comunidades para crear consciencia sobre la necesidad de vivir en simbiosis con el medioambiente y usar sus recursos responsablemente.

Movilizarán a otros jóvenes adultos a formar parte en actividades de protección ambiental a través de la Red Scouts del Mundo: salvando especies en peligro de extinción, combatiendo la desertificación y contaminación, promoviendo las energías renovables, desarrollando estilos de vida sostenibles, etc.

Educación para el Desarrollo

El verdadero desarrollo puede ser definido como el proceso que permite a una comunidad adquirir mayor autonomía en relación a las condiciones ecológicas, sociales y políticas de su entorno, así como migrar de condiciones menos humanas a condiciones más humanas. En este sentido, la educación para el desarrollo es requerida en todo el mundo, sin importar cuál sea el estándar de vida en un país determinado.

Los jóvenes adultos que hayan obtenido el Reconocimiento Scouts del Mundo serán agentes de desarrollo, i.e. hombres y mujeres capaces de:

  • desarrollar relaciones sociales positivas en sus comunidades y otras comunidades en el ámbito nacional e internacional;
  • reconocer sus propias características en términos de cultura e identidad, respetarlas y asegurar que sean respetadas por los demás;
  • identificar los problemas (ecológicos, culturales, económicos y sociales) que afectan sus comunidades;
  • tomar parte en el desarrollo al realizar proyectos individuales y colectivos enfocados en el mejoramiento de la situación ecológica, cultural, económica o social, a través de compromisos voluntarios, trabajo y el control constructivo de técnicas innovadoras;
  • formar parte de procesos de asociación y políticos para lograr una influencia a largo plazo en cambios globales.

Educación para la Paz

Nos encontramos hoy en el centro del proyecto llamado Movimiento Scout que nuestro fundador, Baden-Powell, visualizó como generador de un mundo de paz. Atendiendo el llamado de Baden- Powell hacia nosotros, debemos de desarrollar constructores de paz.

Paz no es la ausencia de guerra; paz no es un llamado a la calma, o a una manta de silencio arrojada sobre la injusticia para silenciar a aquellos que se rebelan. No hay paz sin justicia. La iniciativa del Reconocimiento Scouts del Mundo será capaz de identificar y rechazar prejuicios étnicos y nacionalistas, que causan la aceptación de la injusticia cuando es aplicada a un extranjero o a una persona diferente.

Los jóvenes adultos que hayan obtenido el Reconocimiento Scouts del Mundo serán capaces de mediar, primero en sus comunidades, para ayudar a las personas a controlar sus conflictos y encontrar soluciones. Sabrán como utilizar la no-violencia activa y la negociación para resolver problemáticas. En un espíritu de justicia y amistad, sabrán cómo tomar acción para lograr la reconciliación de aquellos que se han dañado entre sí en conflictos.

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